27 de noviembre de 2008

"La joven que lloraba"

El pasado día 25 de noviembre fue el "Día Internacional Contra la Violencia de Género", y hoy me he encontrado con un interesantísimo artículo de Mariola Cubells, periodista de "ADN", que me ha llamado mucho la atención. Una historia en primera persona que puede que acabe en un triste final. Os lo dejo aquí, junto al enlace por si queréis hacerle algún comentario:

"Esperaba el tren, como yo. Acongojada, conversaba por el móvil con el que debía ser su novio. Intuí por los retazos de la discusión, las palabras sueltas, que él le pedía perdón por algo y que ella se resistía. Cuando colgó se puso a llorar. No sollozaba, sólo dejaba resbalar las lágrimas, que se limpiaba de vez en cuando con las manos. Volvió a sonarle el móvil. "Silvia, tía, estoy fatal -dijo- me ha llamado Javi"… Silvia gritó tanto que hasta yo pude oírla. La novia llorosa le contestaba. "Ya, ya lo sé, dice que lo confundí, que no fue un empujón, que se tropezó, que no quería, que le perdone… ya, ya... no quiero verlo, claro, no sé tía, no sé… sí, sí... dice que lo del vestido corto es mentira, que él no se enfadó, que sólo me dijo que me quedaba mal... no sé, estoy hecha polvo"... Colgó. Debía andar por los 18 años. Tuve ganas de entrarle y decirle que huyera, que tomara el tren hacia algún lugar menos turbio, que ese Javi no podría hacerla feliz, que no la quería, que tras ese empujón que él negaba, tras esa minifalda que le molestaba, vendrían, seguro, sonoras bofetadas, insultos, reproches velados y que todo eso aniquilaría una parte de ella que aún estaba a tiempo de salvar. No le dije nada, claro. Mi tren se anunció. Me levanté, la miré y le sonreí, con la esperanza de que viera en mis ojos la súplica. Volvió a sonarle el móvil. Por la cara que puso antes de descolgar deduje que era él. "¿Qué?", le dijo como sin querer pero queriendo. Pasé a la sala de embarque, me giré y vi que sonreía. Y temblé."