No creo en la justicia. Es algo que alguno de vosotros sabéis. Es imposible pensar en ella viendo lo que ocurre día a día en cualquier lugar del mundo. Sólo espero que exista el infierno para que alguno pague todo el daño que ha hecho, pero parece que el aforo está al máximo y la gente no tiene ningún tipo de castigo.
Lo que más asco me da en esta vida son las personas que hacen daño a pequeñas almas inocentes, sin culpa alguna de haber nacido en esta sociedad tan repugnante. Hay gente que piensa que la vida es un regalo y que hay que disfrutarla, pero según en la zona y en la familia en la que nazcas, ese regalo se convierte en un auténtico suplicio.
En esta última semana han salido a la luz tres noticias que hacen que se me vuelque el estómago

. La primera es de todos conocida. Se trata de Josef Fritzl, más conocido como
"El monstruo de Amstetten", en Austria. Este auténtico hijo del diablo secuestró a su hija cuando ésta contaba tan sólo con 18 años, haciendo creer al resto de su familia que se había unido a una secta. La mantenía en un zulo que se encontraba en el jardín de su casa, atada con cadenas durante los primeros meses, violándola cada 3 días delante de sus propios hijos-nietos durante éstos últimos 24 años , quedando embarazada en 6 ocasiones. En una de ellas tuvo gemelos, uno de los cuales murió a los pocos días y para deshacerse del cuerpo lo quemó en el horno. Para colmo, ahora se le ocurre decir que no es un monstruo, por que si hubiese querido los hubiese asfixiado a todos.
La siguiente noticia saltó a los diarios de todo el mundo el pasado lunes. Una mujer alemana

había guardado los cuerpos de 3 de sus hijos recién nacido en un congelador de una casa en la localidad de Wenden-Moellmicke, al este de Colonia. Según ha confesado, ocultó los embarazos, que se producieron hace unos 20 años, a su marido. El descubrimiento lo hizo otro de los hijos de la mujer quién, junto a sus hermanos, obligaron a su progenitora a ir a la policía.
En España no nos libramos; hoy mismo he leído otra terrible noticia. En el municipio palmeño de Tijarafe, una mujer ha asfixiado a su hija de seis meses. Su excusa: una depresión postparto. Como sólo puede pasar en España, la mujer no ha sido arrestada.
La verdad es que no entiendo esta sociedad ni este mundo. No entiendo cómo alguien puede hacer eso a sus propios hijos. No entiendo como alguien que realiza tales atrocidades puede seguir en la calle impunemente o decir que tiene problemas psicológicos para escabullirse de la ley. No entiendo como un reincidente en estos delitos puede ser libre. No entiendo como en tanto tiempo, nadie se da cuenta de lo que sucede. Simplemente, no lo entiendo.